Arrancaron las fiestas del Roser en Almassora con dos ejemplares de las ganaderías de López Gibaja y Torrestrella de vistoso pelaje. Previamente, se realizó un emotivo homenaje al cirujano Gustavo Traver.
El primero fue un jabonero de gran presencia del hierro extremeño, bou del poble patrocinado por el ayuntamiento, que sustituía a otro astado de San Martín que fue herido en el campo. Muchos quilos y poca fortaleza para mantenerlos, fue el gran problema que tuvo. Quería pero no poseía el suficiente poder. Tenía una bonita arrancada y mostró cierta clase en un par de quiebros en la plaza Mayor, y dos lances a la verónica.
El segundo fue un bonito negro burraco de Torrestrella, con una cara muy torera pero muy seria, y un pelín escurrido de atrás. Salió bramando de los toriles, y lo esperó Raúl en una parada digna de este pueblo. Prosiguió su lidia en la Picaora, acudió a los cites pero con poca transmisión. Luego correteó por la vila hasta que fue encerrado junto a los cabestros. Fue patrocinado por Gent del Bou.
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